
Comenzar por los Jardines Maternales de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, allá por el año 1987, le dio a mi vida y a mi naciente profesión un bagaje muy importante de conocimiento de las realidades psicológicas que me sacaron de los libros muy rápido.
Mi visión del mundo cambió, ya no era Freud, Lacan, o Dolto, era el viejo Albergue Warnes, con sus niños abusados, violados, drogados, hacinados. Con esas madres confundidas, maltratadas, “ciegas”, negadoras, que seguramente también habían padecido en su niñez, ya que se repiten, las ahora llamadas “familias disfuncionales”.
En el consultorio tenía otro tanto de conflictos de personas a resolver y curar. Si mi lema siempre fue que la psicología o servía para curar o no era necesario. Es decir, así como curamos el cuerpo también lo hacemos con la mente, el alma o el espíritu, como usted quiera llamarlo.
Luego, incorporé el estudio de la mujer, fui pasando por el manejo de los adolescentes hasta llegar al deporte, allí me detuve en un primer momento en la violencia en el fútbol para luego acercarme al deporte en general y a los niños en particular, solicitando a las autoridades escolares de la Capital de Buenos Aires que se incluyera la educación deportiva en las Escuelas públicas.
Atravesada por la búsqueda incesante de herramientas para curar me encontré con la hipnosis, fue un golpe fuerte a mi mente acostumbrada al discurso psicoanalítico de la Universidad de Buenos Aires. Así que conjuntamente con la preparación en el tema que me otorgaba la Dra. Osdrazalek y el Dr. Volosín, iba absorbiendo todo lo escrito en el mundo de tal manera que quede totalmente anonadada que una disciplina que incluso el mismo Freud, había puesto en práctica en un primer momento, no fuera enseñado en la facultad, por el contrario parecía hablarse de brujerías y encantos. Ya la atención de los pacientes mediante la hipnosis me fue llevando a explorar alguna de las diferentes técnicas terapéuticas dentro de los mismos parámetros, y no falto casi nada para encontrarme con la Terapia de las Vidas Pasadas. Este en un método de llegar al inconsciente de una manera rápida y eficaz que me tiene fascinada. Y así me encuentra la vida hoy, con muchas aéreas abiertas pero con entusiasmo de siempre, el consultorio la atención psicológica de los niños, adolescentes, adultos, los cursos de tantos temas como vengo trabajando, psicología, hipnosis, comunicación efectiva, control de estrés, imnsonio, terapia de las vidas pasadas, parejas, mujer/género, discapacidad, psicología del deporte y escribir los libros que se van produciendo de la misma atención que llevo a cabo, bueno como pueden ver mi trayectoria es muy larga para tan poco tiempo pero es que la vida me toco con una varita mágica y me permite hacer lo que quiero y vivir de ello. Gracias a todo el que leyó esto hasta el fin, espero se comunique conmigo para contarme cómo es su vida y poder compartir un ratito en el eter, un abrazo.
Licenciada Marcela Escobedo